ANAGA, TENERIFE4 min read

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Lagarto tizón, Tenerife

Anaga, Tenerife

Si hablamos de Tenerife o de cualquiera de las Islas Canarias, seguramente, en lo primero que pensamos es en el sol, en el buen tiempo, en las playas. Pero Tenerife es más que eso.

Hoy os proponemos un Tenerife muy distinto: un Tenerife húmedo, verde, selvático, de montañas cubiertas de nubes perpétuas, de ramas complétamente pobladas de musgo y de una vegetación tan densa que en ocasiones se hace difícil caminar erguido por sus intrincados, estrechos y embarrados senderos, donde respirar aire puro, fresco, y retomar el contacto con la naturaleza.

Ahora que lamentablemente están tan recientes los incendios en Canarias, cualquiera que tenga la oportunidad de recorrer estos bosques, comprenderá inmediátamente la riqueza natural y paisajística de este entorno. Espero poder haceros llegar en este post, al menos, alguna de las sensaciones que uno tiene recorriendo estos caminos.

En la Reserva Natural de Anaga, situada en el norte de la isla de Tenerife, sobre el macizo del mismo nombre, se conserva uno de los pocos bosques de laurisilva que millones de años atrás llegaron a poblar gran parte de Europa.

En Anaga existen multitud de senderos que os guiarán a pie por el mismísimo corazón de estas impresionantes selvas de lauráceas, constantemente alimentadas por los frescos alisios que recorren sus cumbres verdes y escarpadas. Una de estas rutas es la de El Pijaral, también conocida como El Bosque Encantado de Anaga.

Para hacer la ruta de El Pijaral, es necesario realizar una reserva previa que podrá incluir hasta a 4 acompañantes. Mediante estas reservas se intenta limitar el acceso a 45 personas por día para tratar de conservar mejor el espacio, que forma parte de una Reserva Natural Integral. Podéis reservar gratis en: Centraldereservas.tenerife.es. ¡OJO! Daos prisa en hacer vuestra reserva, a veces será necesario hacerlo con semanas de antelación.

Reserva Natural de Anaga
Reserva Natural de Anaga

Recorrer El Bosque Encantado de Anaga es sin duda un placer para todos los sentidos, es una ruta circular que no llega a los 7km de longitud, con un desnivel de aproximadamente 427m, bastante asequible, que nos permitirá poner toda nuestra atención en las texturas del bosque, en los sonidos, en la profundidad del verdor infinito, en el fresco olor que emana de la espesa vegetación y de los paisajes que se abren entre las ramas mojadas que coronan las distintas cumbres de El Pijaral.

Sentid la suave y esponjosa caricia del musgo al deslizar las yemas de vuestros dedos sobre los delgados troncos de laurisilva, la condensación de la niebla humedeciendo las hojas, sembrando de miles de diminutas gotitas las enmarañadas telas de araña que cuelgan entre las ramas, la madera hinchadándose ante tus ojos, doblándose bajo tus pies, hundiéndose léntamente bajo la tierra y descomponiéndose para realimentar al bosque en un ciclo interminable, la hierba creciendo a tu alrededor milésimas de milímetros día tras día, lentas, sin descanso, el viento agitando las hojas, susurrándote al oído con un siseo la insistencia y brutalidad de su fuerza capaz de erosionar el paisaje de lava, el sol penetrando a través de los escasos huecos entre las copas, permitiendo al suelo calentarse en un descuido de las nubes, desplegando con las finas partículas de vapor de agua las ricas esencias que inundan de un olor puro y profundo el monte.

Por si fuera poco, a todo lo ya mencionado, cabe sumar aún la variedad de paisajes que nos muestra el parque desde sus miradores: roques, playas, escarpados barrancos, montañas, pequeños pueblos en las laderas, cuevas que en otro tiempo sirvieron para guarecerse de la lluvia a los antiguos pastores y un sin fin de rincones donde no solo florecen las plantas, sino prolijas poblaciones del lagarto tizón, especie endémica de las Islas Canarias y presente únicamente en Tenerife y La Palma.

Personalmente, me resulta imposible comprender cómo puede alguien ser capaz de provocar un incendio intencionadamente en estos sobrecogedores parajes. Si coincidís conmigo, quizás sería buena idea compartir este post, aunque solo sea para concienciar a la gente de la importancia y de la enorme riqueza de estos lugares.

Si os han llamado la atención las imágenes con las que acompañamos este post, recordad que podéis echarle un vistazo a nuestra TIENDA, donde podéis haceros con alguna de ellas en distintos tamaños.

Personalmente, me resulta imposible comprender cómo puede alguien ser capaz de provocar un incendio intencionadamente en estos sobrecogedores parajes. Si coincidís conmigo, quizás sería buena idea compartir este post, aunque solo sea para concienciar a la gente de la importancia y de la enorme riqueza de estos lugares.

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